Fuentes de proteína vegetal

Antes de empezar con una dieta vegana una pregunta muy frecuente es “¿y la proteína?”, no consumir suficiente proteína era una de mis preocupaciones antes de dar el paso, y es que la desinformación que hay a nivel nutricional es muy grande.

¿Qué es la proteína y por qué es tan importante?

La proteína está compuesta por aminoácidos, para que nuestro el cuerpo funcione bien necesita 21 aminoácidos de los cuales 9 no los puede sintetizar por sí solo y necesitamos aportarlos con la alimentación. 

Las células de nuestro organismo utilizan los aminoácidos para construir las proteínas y de así formar tejidos, enzimas, hormonas, anticuerpos y algunos neurotransmisores. En resumen: sin estos aminoácidos estamos jodidos.

¡No nos alarmemos! Los alimentos de origen vegetal contienen aminoácidos, así que si nuestra alimentación diaria contiene cierta variedad de alimentos vegetales seguramente estaremos obteniendo suficiente cantidad de proteína.

¿Cuáles son las fuentes de proteína vegetal?

Para obtener proteína tenemos una gran variedad de alimentos de origen vegetal:

Legumbres: lentejas, garbanzos, alubias, judías, guisantes y soja…

Cereales y pseudocereales: avena, centeno, trigo, quinoa, mijo, amaranto, alforfón…

Frutos secos: nueces, almendras, anacardos, cacahuetes, pistachos…

Semillas: calabaza, girasol, cáñamo, sésamo, chía…

Derivados de la soja: tofu, tempeh, soja texturizada, yogur de soja y bebida de soja.

Vegetales: verduras hoja verde, brócoli, aguacate, setas…

Otros: seitán, levadura nutricional…

La clave para que nuestro cuerpo obtenga todos los aminoácidos que necesita es ingerir una variedad equilibrada de todos estos alimentos. Además todos estos alimentos aportan otras vitaminas y nutrientes que el cuerpo necesita para estar sano.

Mi consejo

Si estás pensando en empezar con una dieta vegana o vegetariana, mi consejo es que vayas a ver a una nutricionista para que te pueda orientar bien y darte pautas para mantener una dieta equilibrada. Además, será importante de que te hagas analíticas periódicas para asegurarte de que no haya ninguna carencia nutricional.

Ser vegana es un sacrificio?

Cuando tomé la decisión de ser vegana gente de mi entorno se sorprendió, muchos pensaron que no¡ duraría mucho tiempo. La pregunta que más me hacían era: “¿Qué vas a comer?” Mi respuesta era siempre la misma: “de todo, como siempre, menos si es de origen animal”. Imagino que su duda venía por el hecho de que soy celíaca, sino no lo entiendo.

A los meses la gente se empezó a sorprender más porqué seguía manteniendo mi decisión. Celíaca y vegana, para ellos me lo estaba poniendo difícil en esta vida para comer. Alimentarme de verduras, hortalizas, frutas, frutos secos, legumbres y cereales (sin gluten, por supuesto) es vivir en nivel difícil, toda una odisea gastronómica (notase la ironía).

Ahora creen que tengo una gran fuerza de voluntad, ¡el sacrificio que he hecho dejando de consumir cualquier tipo de producto de origen animal se ve que ha sido enorme! La verdad es que me costó poco, la transición fue muy fácil. No negaré que el primer mes con el aumento de fibra mi aparato digestivo tuvo que adaptarse, pero os aseguro que ahora todo funciona perfectamente.

La verdad es que desde la transición cada vez me siento mejor tanto física como mentalmente. Estoy comiendo mucho más sano y he aprendido a hacerlo de una forma equilibrada, más consciente. El hecho de no contribuir en el sufrimiento y muerte de animales me hace sentir bien conmigo misma, además estoy reduciendo la huella de carbono ya que mi alimentación es más sostenible con el planeta.

Además estoy comiendo más variedad de legumbres y verduras que antes, estoy probando nuevas formas de cocinarlas, probando y creando nuevas recetas, adaptando otras, siendo más creativa y disfrutando nuevos sabores.

Entonces, cunado se me dice que estoy haciendo un sacrificio enorme y estoy viendo que el peso de todo lo positivo que saco de este estilo de vida es mucho más enorme, de verdad que no veo el sacrificio.